El camino hacia un mundo mejor es la educación con sentido

Así es mi decálogo educativo, los diez pilares que deben guiar a la educación para construir una sociedad próspera y más humana.

La educación que quiero es…


Mi visión de la educación

Educación humanista

Una educación humana y humanista, centrada realmente en la PERSONA y en su desarrollo integral como individuo, como ciudadano y como profesional.

Educación en creatividad

Una educación que parta de la creatividad, el pensamiento crítico, la comunicación y la colaboración para aprender a afrontar los cambios de un futuro incierto, complejo y cambiante.

Educación transversal

Un modelo educativo transversal y transdisciplinar que prepare a los jóvenes para entender y para poder afrontar los complejos problemas que tiene el mundo del siglo XXI.

Educación participativa

Una educación en la que aprendices, docentes, equipos directivos y familias se impliquen en la construcción participativa, democrática y armónica de la comunidad escolar.

Proyectos en los que trabajo

Mi blog: cómo transformar la educación

Escribo en mi blog sobre aprendizaje y emociones, organización educativa, evaluación, proyectos que inspiran, innovación educativa, educación, entorno y sociedad...

Mis últimos artículos

Un año después

Un año después del primer estado de alarma en España, hacemos repaso de los aprendizajes que hemos hecho a nivel general, como sociedad, y a nivel educativo, como profesión. Nos hacemos eco, además, de la candidatura para el Premio Princesa de Asturias a la Concordia 2021 que ha promovido el Colegio Oficial de Docentes de Madrid, e invitamos a nuestros lectores a que lo apoyen.

Hiperpadres vs. crianza respetuosa: ¿eres un progenitor «panda»?

Los estilos de crianza que implementamos con nuestros hijos condicionan, en gran medida, sus creencias más profundas, y por ende su desarrollo personal y social posterior, la capacidad de gestionar adecuadamente sus emociones y sus comportamientos. Los extremos nunca fueron buenos: ni sobreprotección, ni autoritarismo y exigencia en demasía. Tampoco los estilos permisivos o negligentes funcionan: un hijo no debería nunca sentirse abandonado o poco importante. ¿Quieres que tus hijos se sientan empoderados y sean capaces de lidiar adecuadamente con los desafíos que les ponga el entorno? Es el momento de plantearnos si estamos practicando una crianza verdaderamente respetuosa.